domingo, diciembre 10, 2006

Princesa venida a menos…

Laura tenía el cabello negro y liso, bien arreglado y cuidado. Sus ojos eran oscuros, tan oscuros y profundos como pozos. Su sonrisa era cálida y dulce, sus dientes perlados y perfectos deslumbraban a todo el que la conocía y sus labios, los labios que envolvían esa bella sonrisa eran simplemente exquisitos… Su cuerpo era firme y provocativo, daba muestras de que le gustaba ejercitarse y sólo un hombre bien entrenado podría resistir una noche de pasión con ella.

Era de buena familia; sus padres tenían un apellido respetable y vivían holgadamente, nada le hacía falta a Laura. Era bien educada, hablaba varios idiomas y le faltaban sólo tres semestres para recibirse como ingeniero en sistemas.

Un día en una discoteca, Laura conoció a John, quien logró encantarla al instante de sacarla a bailar y conversar un rato. John dijo que era vendedor de zapatos y vivía en un barrio pobre, pero como Laura era muy sencilla, no prestó atención a esto. Ambos estaban fascinados el uno con el otro, y en un arrebato de locura y pasión, se fueron a un hotel y se amaron toda la noche hasta que no pudieron más.

Siguieron saliendo, y disfrutando de esas noches de placer. Pero no duraría mucho, porque a John lo mataron en un tiroteo en su barrio… John era un Jíbaro y había robado dinero de sus jefes para salir con Laura. Al enterarse de esto, la familia de Laura la corrió de la casa para defender el nombre de la familia. Ya no le quedaba nada… Lo que nadie sabía, era que Laura estaba embarazada y desesperada, Laura tuvo que dejar la universidad y prostituirse para poder tener a su hijo.

Ahora no tiene el cuerpo hermoso ni firme, sino fláccido y demacrado. Sus ojos ahora eran vacíos y sus cabellos ahora eran grasientos y descuidados, y donde estaba esa sonrisa, ahora sólo quedaba una mueca donde estaban enterrados los pocos dientes negros que le quedaban entre los labios partidos… Era un despojo, ni la mitad de todo aquello que solía ser. La princesa ahora era menos que un recuerdo.